AMAPOLA
Me tomas, me deshojas y abandonas
igual que a una amapola.
Me inspiras poemas y canciones
que escribo en un montón de hojas
que lees, disfrutas y después,
haciendo con ellas una bola,
arrojas a lo lejos igual que se hace
con un cáliz desnudo de amapola.
Me sientes cuando pasas a mi lado
y aspiras mi aroma que adormece
palpando mi talle que se mece
al viento en los trigales.
Atrevido, procaz, siempre curioso,
juegas a ver mis interioridades
arrancándome la ropa, igual
que buscas bajo un estuche verde
el color que encierra en su interior
un capullo de amapola.
De nuevo, me tomas, me deshojas
y abandonas.
AMANTES DEBUTANTES
Luces de neón agonizantes,
semáforo en rojo,
asfalto de un brillo rutilante,
pluma extraviada de un palomo cojo,
sirena con timbre de contralto,
besos a oscuras palpitantes,
borrachos con el vientre flojo,
pareja de amantes debutantes,
cita clandestina en el Rialto
amándonos de prisa, con rabia, en un instante,
dos caladas a un asalto
y, mientras nos vestimos,
sintiéndonos culpables,
nos miramos de reojo,
consultamos los relojes
y con cualquier excusa
nos decimos “hasta pronto”
tan campantes.